Los gremios de transporte interprovincial e intraprovincial solicitaron al Gobierno Nacional ampliar la compensación económica que reciben desde septiembre de 2025, tras la eliminación del subsidio al diésel. El beneficio, que cubre parcialmente el impacto del incremento del combustible, concluyó este febrero de 2026, lo que mantiene en alerta al sector.

La Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros del Ecuador (Fenacotip) confirmó que mantendrá una reunión en Guayaquil con el ministro Roberto Luque para analizar la continuidad del apoyo. El gremio insiste en que la eliminación de la compensación afectaría directamente la operatividad de miles de unidades en todo el país.
Actualmente, el esquema contempla transferencias diferenciadas según la modalidad: montos de hasta USD 700 mensuales para transporte intercantonal (por ocho meses), USD 1.800 para el interprovincial (durante seis meses) y USD 1.000 para el intraprovincial (también por seis meses). Según el presidente del gremio, Abel Gómez, alrededor del 85 % de los transportistas ha recibido estos pagos.
El sector plantea que, de no ampliarse la compensación, el Ejecutivo debería aplicar una focalización del precio del diésel para el transporte público o autorizar una revisión de tarifas. No obstante, consideran poco viable un alza del pasaje debido a la situación económica de los usuarios y a las dificultades técnicas para recalcular los costos, especialmente por problemas administrativos en la Agencia Nacional de Tránsito. Fenacotip advierte que, sin una decisión inmediata, las unidades podrían dejar de operar.
En el país existen aproximadamente 12.500 buses registrados —7.000 intraprovinciales y 5.500 interprovinciales— que, según el gremio, enfrentan pérdidas crecientes debido a que la última revisión tarifaria se realizó cuando el diésel costaba USD 1,47 por galón, mientras que actualmente bordea los USD 2,70.










