Destreza. La surfista muestra su habilidad sobre las olas

La energía que irradia Mimi Barona contagia, saluda en voz alta y afina su garganta para contar detalles sobre lo que tiene entre ceja y ceja, o en su caso, entre ola y ola: estar presente en los Juegos Olímpicos Tokio 2020, donde el surf por primera vez será parte del principal evento deportivo del mundo.

Pero antes nos dice, acelerada como es, que tendrá una extensa preparación para el Mundial de El Salvador, donde se definirá si consigue el boleto para la gesta ecuménica.

“Actualmente estoy en la pretemporada de entrenamientos, que es básica para llegar en buena forma al Mundial que será en El Salvador, del 19 al 17 de mayo”, comentó la surfista ecuatoriana, que antes de visitar el país centroamericano estará en Australia, Puerto Rico y Barbados, naciones en las que se disputarán tres campeonatos de la World Qualifying Series (WQS), en los que tendrá ‘roce’ con otros reconocidos surfistas que, como Barona, están en la élite universal.

Las dos veces vicecampeona mundial de la disciplina, cuando termine su fase de entrenamiento, volverá a Ecuador cinco días y posteriormente retornará a El Salvador para hacer base en ese lugar con el fin de adaptarse a la sede de la competencia, donde buscará llegar a la cita olímpica.

Mimi maneja diversas opciones para ser parte de Tokio 2020, pero lo que apunta, antes que nada, es ubicarse lo mejor posible para evitar estar sujeta a otras variables que también le darían el boleto.

“En el Mundial hay siete cupos para mujeres que permiten llegar a Tokio, Daniela Rosas
(campeona panamericana) tiene su cupo casi asegurado, siempre y cuando las otras dos
competidoras peruanas no estén entre las siete primeras, porque si es así le ganarían a ella y
el cupo panamericano pasaría a mí, esa es una variable, y la otra, que es la más importante,
es que yo obtenga un buen resultado y alcance el boleto, que es lo que me he propuesto”, manifiesta la deportista nacional, quien el año pasado vivió en Lima sus primeros Juegos Panamericanos, en los que obtuvo la medalla de plata.

“La verdad es que los Panamericanos fue algo increíble, nunca me voy a olvidar, creo que es
lo más cercano a estar en unas olimpiadas, estar ahí, compartir en la Villa Olímpica con los
demás, ver toda la seguridad y compañerismo… fue una sensación increíble”, recuerda Mimi,
quien hace una pausa para recordar que estuvo muy cerca de alcanzar el oro.

“Se me viene a la cabeza en los aviones, qué hubiera pasado si hubiera tomado una decisión
diferente en el ‘heat’, pero bueno, igual fue un orgullo darle a mi país la primera medalla
panamericana”, dijo Barona, quien no solo entrena en el mar para mejorar sus destrezas con
las olas, sino también cumple una exigente preparación física, algo que ahora es básico en el
mundo del surf.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.