SOÑAR NO CUESTA NADA…

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email

Un llamado a la unidad en tiempos de división

Por: Fedgar

En medio de una coyuntura marcada por diferencias políticas profundas y tensiones sociales que han afectado la estabilidad del país, hoy más que nunca, es necesario la Concertación para evitar la destrucción del país. Este sentir, va cobrando fuerza en las calles y en los foros de diálogo; pues, representa la demanda de miles de ecuatorianos por un camino de entendimiento que evite la polarización que pone en riesgo el desarrollo nacional.

Los últimos doce meses hemos sido testigos de protestas que han interrumpido actividades económicas, paralizado vías estratégicas y generado pérdidas estimadas en cientos de millones de dólares. Sectores productivos como el turismo, la agricultura y la industria han sufrido especialmente, con cierres temporales de empresas y pérdida de empleos en regiones de la Sierra, Costa y Oriente.

“La destrucción de infraestructura, los bloqueos y las confrontaciones no resuelven ningún problema”, afirma la presidenta de la Asociación de Empresarios Productivos del Ecuador (AEP), Roberto García. “Cada día que perdemos en diálogo es un día menos para construir caminos, hospitales y escuelas que el país necesita urgentemente”.

Los ciudadanos también sienten el impacto directo, dificultades para acceder a servicios básicos, retrasos en la entrega de mercancías y la sensación de inseguridad que genera la tensión social. Según encuestas realizadas por la Universidad Central, el 78% de los encuestados manifestó estar cansado de la confrontación y pediría que todos los actores políticos busquen puntos de encuentro.

Frente a este panorama, iniciativas de diálogo han comenzado a tomar forma. El Foro Nacional de Concertación, integrado por representantes de gobiernos regionales, partidos políticos, organizaciones sociales y el sector privado, se reunió por tercera vez en días pasados para definir un plan de acción conjunto en cinco áreas clave: economía, seguridad, educación, salud y desarrollo territorial.

Pues, entendamos que, la concertación no significa renunciar a nuestras ideas, sino encontrar espacios donde nuestras diferencias sirvan para construir propuestas mejores, señala la líder social Ana Márquez, una de las impulsoras del foro. “Hemos acordado trabajar en un paquete de medidas urgentes que incluya la reactivación de proyectos productivos abandonados y la implementación de programas de empleo juvenil en zonas vulnerables”.

Como soñar no cuesta nada, estamos conscientes que la tarea no es sencilla: las brechas políticas y sociales son profundas, y la confianza entre los actores es limitada. Sin embargo, el consenso creciente es que la única vía viable para el progreso del Ecuador pasa por la unidad y el diálogo constructivo. El futuro del país dependerá de la capacidad de todos los sectores para elegir la concertación sobre la confrontación, y la construcción sobre la destrucción.

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email