Un joven de 24 años fue condenado a 22 años de cárcel tras ser encontrado culpable del delito de tráfico ilícito de sustancias sujetas a fiscalización a gran escala. La incautación de 218 kilos de clorhidrato de cocaína durante un operativo policial en la vía Riobamba-Colta fue clave para la sentencia.

En un fallo que marca un precedente en la lucha contra el narcotráfico en la provincia de Chimborazo, el Tribunal de Garantías Penales dictó 22 años de pena privativa de libertad contra Jeremi Wladimir L. C., de 24 años, tras comprobar su responsabilidad en el delito de tráfico ilícito de sustancias sujetas a fiscalización, a gran escala. El hecho ocurrió el 18 de abril de 2025, durante un control policial en la vía Riobamba-Colta.
Los agentes de la Policía Nacional detuvieron una camioneta conducida por el ahora sentenciado y, al inspeccionarla, descubrieron siete cartones de cerveza que ocultaban 220 paquetes rectangulares con una sustancia blanquecina.
Las pruebas preliminares confirmaron que se trataba de clorhidrato de cocaína, con un peso total de 218 kilos, lo que convirtió el caso en un operativo de gran impacto en la lucha contra el microtráfico y el narcotráfico a gran escala en la provincia. Jeremi Wladimir L. C. fue aprehendido en delito flagrante, mientras que la sustancia incautada fue puesta bajo custodia para los análisis correspondientes.
Durante la audiencia de juzgamiento, el Fiscal Multicompetente del cantón Colta presentó una serie de pruebas que respaldaron la condena. Entre estas, los testimonios de los policías aprehensores, del investigador y del perito que realizó la inspección ocular técnica, además de informes sobre el reconocimiento del lugar de los hechos y los resultados de los análisis químicos de la droga.
El tribunal consideró que la evidencia presentada era suficiente para determinar la responsabilidad directa de Jeremi Wladimir L. C. en el tráfico de drogas y emitió la sentencia, que incluye también una multa de 800 salarios básicos unificados, conforme a lo estipulado en el artículo 220 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que regula sanciones para el tráfico de drogas a gran escala.









