TURISMO
Tras un periodo de paralización, el histórico tren que recorre la ruta Alausí–Nariz del Diablo retomó sus operaciones, devolviendo al cantón y a la provincia de Chimborazo uno de sus principales atractivos turísticos. La reactivación del servicio permite nuevamente que cientos de visitantes nacionales y extranjeros disfruten de este emblemático recorrido ferroviario, considerado una joya del patrimonio turístico ecuatoriano.

El retorno del tren marca una nueva etapa para el turismo en la región, ya que los viajeros ahora realizan el trayecto en modernos vagones, diseñados para brindar mayor seguridad y comodidad. Esta reactivación no solo fortalece la oferta turística local, sino que también dinamiza la economía de Alausí y de las comunidades aledañas, que dependen en gran medida de la actividad turística.
La ruta Alausí–Nariz del Diablo es reconocida a nivel mundial como una de las más complejas y desafiantes de la ingeniería ferroviaria. Su diseño incluye un impresionante sistema de zigzag que permite al tren descender desde la ciudad de Alausí hasta el nivel del río, sorteando una geografía extrema. Esta obra, fruto de la creatividad y precisión técnica de sus constructores, ha sido catalogada como una de las mayores proezas ferroviarias del mundo.
A lo largo del recorrido, los pasajeros pueden apreciar imponentes paisajes andinos, profundos abismos y una diversidad natural que convierte el viaje en una experiencia inolvidable. La combinación entre historia, ingeniería y belleza natural hace que este trayecto sea uno de los más visitados y fotografiados del país. La recuperación de esta ruta, que fue rehabilitada originalmente durante el mandato de Rafael Correa, se concreta ahora gracias al impulso de la Alcaldía de Alausí, liderada por el alcalde Remigio Roldán, junto al respaldo del Gobierno Nacional presidido por Daniel Noboa. Este trabajo articulado refleja el compromiso de las autoridades por rescatar y fortalecer los principales atractivos turísticos del Ecuador.





