“Riobamba imagen y testimonio”, ya es de Riobamba

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La presentación oficial se realizó en el auditorio Juan Pablo II de la Diócesis de Riobamba con la intervención de Álvaro Mejía, procurador de la Universidad Andina Simón Bolívar. Asistieron el alcalde de la ciudad, Napoleón Cadena; Diego Villacís, director de la Regional 3 del INPC; Patricio Zarate, director de Gestión Patrimonial del GAD Municipal de Riobamba; el obispo de Riobamba Julio Parrilla, el viceministro de Cultura y Patrimonio, Gabriel Cisneros e invitados especiales.

Ignacio Ramos y Franklin Cepeda, en acto especial realizado en el auditorio Juan Pablo II de la Diócesis de Riobamba, presentaron oficialmente su trabajo investigativo, histórico y cultural la colección Testigos de la Historia “Riobamba, Imagen y Testimonio”. Una obra que recoge imágenes, fotografías, dibujos, textos, facsímiles y otros elementos.

Presentación de la obra

Álvaro Mejía, procurador de la Universidad Andina Simón Bolívar, fue el encargado de realizar la presentación del trabajo investigativo que les llevó a Franklin Cepeda e Ignacio Ramos  más de una década.

Indicó, que los riobambeños hemos heredado un patrimonio material e inmaterial basto a lo largo de los siglos hemos acumulado gestas, cultura, edificios, tradiciones, territorios, cotidianidad. Desde hecho que la toponimia Riobamba fue la primera que se escribió en lengua castellana antes que la toponimia Quito, incluso los reclamos de los habitantes del remoto pueblo que demandaba su debida organización jurisdiccional a partir de 1574; la creación formal del poblado como San Pedro y San Pablo de Riobamba, fundación y la organización del primer cabildo el 9 de julio de 1575; el otorgamiento de calidad de villa en 1588; la concesión del escudo de armas por parte del corregidor don Martin de Aranda y Valdivia hacia 1589; el pujante desarrollo dela villa durante el siglo XVII, la construcción de iglesias, conventos y casas nobles; el desarrollo industrial del siglo XVIII con el establecimiento de batanes, obrajes, tejares, escuelas, colegios y hospital, el embellecimiento barroco de la villa, el protagonismo de élites y sus mansiones urbanas, el desarrollo intelectual con cimas como Maldonado o Velasco. Y, en este mismo siglo, en 1797, un terremoto que destruyó la hermosa y pujante Riobamba, dijo.

Más adelante, señaló que el siglo XIX con la reubicación de la villa hacia norteñas llanuras y su estructuración bajo un riguroso esquema de damero. Las pequeñas construcciones de un piso, muy modestas en comparación con las del anterior poblado, pero que atesoraban los pocos objetos que se salvaron del terremoto; el rescate piedra a piedra de la fachada de la catedral; la concesión de los títulos de noble, fiel y leal, por parte de Fernando VII; las luchas por la independencia y el otorgamiento del título de ciudad por parte de la Junta Suprema quiteña; la presencia de los argentinos con Lavalle y la consumación de la libertad; la recepción de la primera Constituyente y el nacimiento del Estado ecuatoriano; las décadas del republicanismo, con las mejoras lentas que trajo consigo a la aún traumatizada población.

Hoy en día, todo ese pasado, toda esa memoria, todo ese patrimonio material e inmaterial se debate con la modernidad y sus ligerezas, así como con el desconocimiento y la ausencia de memoria genética urbana de los nuevos habitantes de ciudad. Pero en tal disonancia, Riobamba no se encuentra sola, su pasado es protegido por personas que estamos conscientes de la importancia de preservar y difundir su legado histórico, con honestidad de espíritu y rigurosidad académica, sostuvo.

Paradigmas de esta preclara causa en favor de la ciudad son Franklin Cepeda e Ignacio Ramos, dos personalidades de inmensa valía para la cultura riobambeña y nacional. Durante ya décadas Cepeda y Ramos se han caracterizado por ser los profundos investigadores de las cosas de Riobamba, de su historia, de sus costumbres, de su fe, de sus gentes. Durante algún tiempo recorrieron caminos separados, pero desde hace unos años, para mayor gloria de la ciudad, han juntado sus derroteros, esfuerzos y afanes, pues más allá de ciertos criterios disímiles, les unen elevados valores morales y científicos, así como un hondo amor por su tierra.

Estos distinguidos riobambeños, en su incansable cruzada en favor de Riobamba, hoy entregan una obra cumbre tanto desde la perspectiva cuantitativa y aún más desde la perspectiva cualitativa: Riobamba, imagen y testimonio. Se trata de tres volúmenes de gran formato, con una extensión total de 1.195 páginas de contenido central y una veintena de páginas de contenido complementario, donde Cepeda y Ramos presentan la historia de Riobamba a través de fotografías, anuncios, hojas volantes y testimonios. Como es suponer, la labor de investigación, recolección y selección de imágenes y archivos ha sido titánica, así como titánica ha sido la tarea de organizar cada fotografía y texto, página tras página, a fin de lograr la coherencia y elegancia que, como los lectores comprobarán, caracteriza a la obra.

Finalizó indicando a los lectores abran cada uno de los tres tomos, recorran sus páginas como que recorriesen las calles de la ciudad, reconozcan rincones y descubran otros, imaginen la vida de siglos pasados y recuerden como lo era unas décadas atrás. Acudan a los acontecimientos cívicos, fiestas, manifestaciones artísticas, desfile y procesiones que obran en las fotografías publicadas. Enamórense aún más de Riobamba y confirmen su compromiso con ella, con esta nuestra casa grande, hermosa, noble, fiel y leal.

Intervenciones

Patricio Zarate, director de Gestión de Patrimonio del GAD Municipal de Riobamba, en su intervención indicó que apoyar, participar en esta gestión es la difusión del patrimonio cultural y esta difusión a través de una conexión de esfuerzos y voluntades. Por un lado el GAD Municipal con su dependencia de difundir el patrimonio cultural, y por otro lado de sus autores con la investigación, esfuerzo, creatividad y la motivación como riobambeños dejan un alegado testimonial, escrito para las futuras generaciones.

Se debe reconocer este esfuerzo de sus autores, reconocer el apoyo, la gestión de nuestra máxima autoridad, reconocer la confianza de los autores que depositaron en esta su institución, el Municipio de Riobamba y por supuesto estos proyectos cada vez se replican mucho más con la suma de voluntades de otras instituciones, otros actores, siempre vayan enmarcados en el beneficio de la cultura.

Diego Villacís, director Regional 3 del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, dijo que “es realmente de enorme orgullo poder hacernos presentes como Instituto y como ex director de Patrimonio del GAD Municipal de Riobamba, para resaltar la importancia de la formación en los ciudadanos a través de sus publicaciones. Este proceso que inicialmente se había apoyar a una libro se transformó en la competencia para poder establecer una línea editorial desde el Municipio y poder fortalecer sobre todo a los autores riobambeños, a las personas que dedican alma, pasión sobre su ciudad, sobre su territorio, sobre su cultura”.

Napoleón Cadena, alcalde de Riobamba, señaló que cuando el trabajo tesonero, cuando el esfuerzo mancomunado finalmente tiene un asidero en la sociedad, en la búsqueda de ir fortaleciendo espacios para el rescate de nuestra cultura, de nuestra tradición, finalmente se traduce como patrimonio. Hablar de patrimonio no es solamente pensar en lo físico, en los bienes, hablar de patrimonio es hablar de los valores de una sociedad que efectivamente son una representación de la historia de un territorio.

Dijo que en este proceso de acompañamiento a Luis Ignacio, a Franklin,“nos hemos encontrado con nosotros mismos, hemos aprendido a valorar y a conocer nuestra tierra, creo que ese, es fundamento del apoyo hacia los autores y sea conocido por la sociedad, que muchas veces viviendo en este territorio no conocemos. Hay un factor fundamental de pertenencia hacia su territorio, que es la identidad”, manifestó.

A continuación, los autores del trabajo investigativo, histórico y cultural la colección Testigos de la Historia “Riobamba, Imagen y Testimonio”, Franklin Cepeda e Ignacio Ramos,realizaron una exposición de la que les llevó varios años y que se cristalizó con el apoyo de instituciones públicas y privadas, a quienes expresaron el agradecimiento. La Cooperativa Fernando Daquilema, les obsequió un poncho color rojo, indumentaria de la nación Puruhá. El obispo de la Diócesis de Riobamba comprometió su ayuda. (30)

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