La ciudadanía mira con sorpresa que, en muchos lugares de la ciudad y en otros de la ruralidad, pese a haber transcurrido algunos meses de las últimas elecciones, todavía permanecen algunos rezagos de la campaña electoral.
Según la Ordenanza 001-2014 del Municipio de Riobamba, que regula el uso de espacios públicos y privados con fines de propaganda y publicidad política y electoral, todas las organizaciones políticas deben retirar su publicidad electoral en un plazo de 30 días posteriores a la finalización del periodo electoral. De hecho, algunas organizaciones y candidatos ya han cumplido con lo establecido en dicha Ordenanza. Sin embargo, hay otras que mantienen aún afiches, pancartas, letreros, gigantografías en varias casas, edificaciones, postes, verjas, paredes y otros espacios, incluso de procesos electorales de años anteriores
Se espera que las autoridades pertinentes, vencido el plazo, impongan las sanciones correspondientes al incumplimiento de la normativa establecida que, como se conoce, van desde un salario mínimo básico hasta cinco salarios, dependiendo de la zona de la urbe en la que se identifique la falta de retiro de la propaganda política. En este aspecto, la ciudad debió ya regresar a su estado natural, especialmente con motivo de la temporada de cuaresma. Lamentablemente, eso no ha ocurrido, por lo que es preciso que la autoridad, luego de las notificaciones pertinentes, que sin duda se las debió cursar con la debida oportunidad, proceda sin demora a imponer las correspondientes sanciones.
Todas las organizaciones políticas y sus candidatos a dignidades de elección popular, con legítimo derecho y en el marco de los procesos electorales propios de la democracia, utilizaron los espacios que consideraron apropiados para, a través de recursos visuales, llegar solícitos, atentos y respetuosos, con sus mensajes en procura de ganar el voto de los electores. Una actitud similar de respeto a la urbe y la ciudadanía debiera darse post elecciones con el retiro oportuno de la propaganda.










