POLÍTICA
La organización indígena kichwa de Pastaza PAKKIRU expresó su preocupación y rechazo frente a la presunta detención del presidente venezolano Nicolás Maduro, señalando que la intervención militar liderada por Estados Unidos tendría como trasfondo el control de recursos naturales estratégicos.

Mediante un comunicado de prensa, PAKKIRU manifestó que este tipo de acciones internacionales genera repercusiones directas para los pueblos y comunidades, al considerar que se vulneran los principios de autonomía, soberanía y libre determinación de los Estados. La organización advirtió además que las incursiones militares extranjeras sientan precedentes que pueden afectar a los pueblos originarios y a la estabilidad regional.
En contraste, la mayoría de ciudadanos y actores políticos de Pastaza consultados en un sondeo rápido se mostraron a favor de la operación militar y de una eventual detención del mandatario venezolano. Según estas opiniones, la acción representaría una oportunidad para el retorno de la democracia en Venezuela, país que atraviesa una profunda crisis política, social y económica.
En redes sociales, numerosos internautas expresaron su respaldo a la intervención, a través de comentarios y reacciones favorables, responsabilizando al gobierno de Maduro del empobrecimiento de la población venezolana y del éxodo masivo de millones de ciudadanos, que han migrado a países vecinos y otras regiones en busca de mejores condiciones de vida.
Nicolás Maduro, sucesor político de Hugo Chávez, ha sido señalado por sectores opositores y gobiernos extranjeros como responsable de la crisis estructural del país. Estados Unidos, a través de su Departamento de Justicia, mantiene acusaciones formales en su contra, que incluyen presuntos delitos de narcotráfico, narcoterrorismo, corrupción y tráfico de armas, cargos que han sido rechazados por el gobierno venezolano.
De concretarse los procesos judiciales en su contra, analistas internacionales advierten que el escenario para Venezuela sería de transición forzada, mientras continúa el debate internacional sobre la legitimidad y las consecuencias de este tipo de intervenciones.










