La eliminación en la escena internacional terminó pasando factura. Orense Sporting Club confirmó la salida del entrenador argentino Raúl Antuña, quien dejó el cargo luego de la derrota por 1-0 frente a Macará, resultado que fue la despedida del equipo machaleño de la Copa Sudamericana.

La caída, registrada en el estadio Estadio 9 de Mayo, fue el final de un ciclo que no logró consolidar una identidad competitiva. Aunque el club comunicó que la desvinculación se produjo por “mutuo acuerdo”.
La noticia fue difundida a través de los canales oficiales del club, donde se informó que también concluye la relación laboral con el resto del cuerpo técnico encabezado por Antuña, integrado por Mauricio Magistretti, Javier Morales y Matías Font.
El comunicado, de tono institucional, evitó entrar en detalles sobre los motivos de fondo, la dirigencia optó por un cambio inmediato en medio de la temporada. La eliminación continental fue un golpe para un club que había depositado expectativas en su participación internacional.
El cruce ante Macará aparecía como una oportunidad para reafirmar el crecimiento institucional de Orense, pero el desenlace dejó una sensación distinta, el equipo evidenció dificultades para sostener un juego sólido en momentos donde podía haber aprovechado su localía, la diferencia entre competir y sobrevivir suele ser mínima, y Orense terminó quedándose en ese terreno ambiguo donde las aspiraciones no van en sintonía con el rendimiento.









