Un nuevo caso de sicariato se registró la medianoche del 3 de marzo en la ciudad de Puyo, generando alarma entre los habitantes del sector del Cementerio Municipal, en las inmediaciones de la parada de buses de la vía a Macas. Según testigos, cinco detonaciones de arma de fuego interrumpieron la tranquilidad de la zona y, al salir de sus viviendas, los vecinos encontraron a una persona tendida en la calzada, sin signos vitales.

Tras la alerta ciudadana, unidades de la Policía Nacional del Ecuador acudieron al lugar y procedieron a acordonar el área para preservar la escena. Posteriormente, personal especializado realizó el levantamiento del cadáver y recopiló indicios balísticos para iniciar las investigaciones que permitan identificar a los responsables del ataque.
Con este hecho, suman siete las muertes violentas bajo la modalidad de sicariato en Puyo en lo que va de 2026. El recuento incluye el doble asesinato ocurrido el 8 de enero en el barrio Mariscal, el hallazgo de una cabeza humana en el Terminal Terrestre el 30 de enero —cuyo cuerpo fue localizado en la parroquia Shell—, así como el ataque del 10 de febrero en la entrada al barrio Plaza Aray, que dejó dos fallecidos y dos heridos. A estos casos se añade el registrado el 16 de febrero en el barrio Santo Domingo, donde una persona murió y otra resultó herida.
La repetición de hechos violentos ha incrementado la preocupación de la ciudadanía. Moradores del sector manifestaron su temor ante la frecuencia de estos ataques y la sensación de inseguridad que se vive en distintos puntos de la capital de Pastaza.
Ante este panorama, el presidente de la Federación de Barrios de Puyo, Luis Ágreda, solicitó mayor efectividad en las acciones policiales. Señaló además que la constante rotación de los comandantes del Distrito Pastaza dificulta la consolidación de estrategias sostenidas de seguridad, por lo que pidió estabilidad en el liderazgo policial para enfrentar la ola delictiva.




