CIUDAD
La aprobación de la décima reforma presupuestaria del ejercicio fiscal 2025 en el Concejo Municipal de Riobamba dio paso a un debate de cómo se planifica el gasto público y cómo se administra el talento humano. La modificación incorporó un crédito adicional destinado al pago de horas extras y suplementarias del personal municipal, elevando de manera marginal el presupuesto institucional.

El monto global pasó de USD 105,56 millones a USD 105,565 millones, una variación casi irrisoria, pero suficientemente como para generar un prolongado intercambio de criterios entre los concejales.
En la sesión se cuestionó si la planificación del talento humano fue la adecuada y si la administración municipal anticipó correctamente las necesidades operativas que luego derivaron en horas adicionales de trabajo. También se puso sobre la mesa el riesgo administrativo de no reconocer legalmente esos pagos, lo que podría derivar en conflictos laborales o incumplimientos normativos.
En la votación, siete concejales respaldaron la reforma, dos votaron en contra y otros dos eligieron la abstención, que, conforme a la normativa vigente, terminó sumándose a la mayoría, el registro muestra nuevamente un Concejo fragmentado en su lectura sobre el manejo del gasto corriente, especialmente en lo relacionado con personal. El alcalde John Vinueza explicó que es un ingreso extraordinario que no estaba contemplado en la planificación inicial, proveniente de la chatarrización de equipos informáticos obsoletos. Estos fondos, catalogados como de autogestión, debían ser incorporados al presupuesto para su uso legal, un paso técnico que permitió cuestionamientos.
La votación fragmentada y el peso de las abstenciones reflejan un Concejo sin consensos claros sobre el manejo financiero, mientras que la justificación técnica presentada por el alcalde deja abierta la necesidad de fortalecer los procesos de planificación para garantizar eficiencia, transparencia y previsión en el uso de los recursos públicos.










