El mediocampista ecuatoriano incursiona en la estructura del balompié nacional con la adquisición de un club que pasará a llamarse Academias Niño Moi 23, un proyecto que impulsará el desarrollo del fútbol en Santo Domingo.

El equipo que ahora estará bajo la tutela del volante es Deportivo Santo Domingo, institución que milita en la competitiva Segunda Categoría del fútbol ecuatoriano.
Aunque el anuncio oficial aún no se formaliza públicamente por parte del club, la iniciativa ya genera expectativa dentro del entorno deportivo. En los últimos años algunos futbolistas ecuatorianos han invertido en estructuras formativas o clubes profesionales como una forma de devolver al fútbol parte de lo que les ha permitido construir su carrera.
El ejemplo más cercano es el proyecto impulsado por Antonio Valencia, quien fundó en 2022 el Club Deportivo AV25, también participante en la Segunda Categoría. La diferencia radica en que el proyecto de Caicedo nace sobre una estructura ya existente, lo que podría acelerar su consolidación competitiva. Caicedo atraviesa uno de los momentos más sólidos de su carrera profesional, respaldado por su rendimiento en el fútbol europeo y por el peso que ha adquirido dentro de la Selección.
Ese presente económico y deportivo le abre la posibilidad de asumir riesgos empresariales que, en teoría, podrían repercutir positivamente en el ecosistema del fútbol formativo de su provincia. La Segunda Categoría es una de las divisiones más exigentes y desiguales del país, donde las limitaciones económicas, la falta de infraestructura y la inestabilidad institucional suelen ser obstáculos para proyectos que nacen con grandes expectativas.
Si el proyecto logra consolidarse, la visibilidad que podría generar la figura de Caicedo representaría una ventaja. Un club vinculado directamente a uno de los futbolistas ecuatorianos más influyentes del momento tiene potencial para atraer patrocinadores, mejorar sus procesos de captación de talento y posicionarse en un entorno que ha carecido de estabilidad financiera.










