ROBO
Un militar en servicio activo salió de la Brigada de Caballería Galápagos la noche del 12 de enero de 2026 a bordo de su vehículo particular y en compañía de un amigo, con la intención de acudir a un establecimiento para merendar. Sin embargo, tras esa salida, sus familiares perdieron contacto con él y durante varias horas no se tuvo información clara sobre su paradero, lo que generó preocupación entre sus allegados.

La mañana del día siguiente, un agente de la Policía Nacional se comunicó con la madre del uniformado para informarle que su hijo había sido encontrado solo y tendido sobre la vía pública en el barrio Santa Rosa. Según el reporte inicial, el militar presentaba signos de desorientación y un evidente estado de vulnerabilidad, lo que hizo presumir que no se encontraba en condiciones normales.
Tras la alerta, una ambulancia acudió al sitio para brindarle los primeros auxilios y trasladarlo a una casa de salud, donde fue sometido a una valoración médica. De acuerdo con el informe preliminar de los profesionales de la salud, el uniformado habría sido víctima de escopolamina, una sustancia comúnmente utilizada en hechos delictivos para anular la voluntad de las personas.
Las primeras indagaciones señalan que el vehículo del militar se encuentra desaparecido, al igual que varios documentos personales que se hallaban en su interior. Esta situación refuerza la hipótesis de que el afectado habría sido blanco de un posible delito mientras se encontraba fuera de la unidad militar. El caso ha generado inquietud entre familiares y ciudadanos, quienes exigen que las autoridades competentes investiguen a fondo lo ocurrido, esclarezcan las circunstancias del hecho y den con el paradero del vehículo, así como con los responsables de este presunto acto delictivo.










