FICHAJE
La salida de Jeremy Arévalo del fútbol español ya es un hecho, siendo un punto de inflexión en la carrera del atacante tricolor. El Racing de Santander confirmó oficialmente que el futbolista no continuará en la institución cántabra y que su futuro estará en la Bundesliga alemana, tras concretarse su traspaso al VfB Stuttgart.

La operación se cerró luego de varios días de negociaciones, en un proceso que exigió tiempos y ajustes entre las partes involucradas. Finalmente, el club alemán cumplió con el pago íntegro de la cláusula de rescisión establecida en el contrato que vinculaba a Arévalo con el Racing, lo que habilitó su salida y puso fin a una etapa de crecimiento, tanto para el jugador como para la entidad española.
Arévalo no es un futbolista más en la historia del Racing de Santander. Su vínculo con el club se remonta a la infancia, ingresó a la institución a los nueve años y recorrió cada una de las categorías formativas hasta consolidarse en el primer equipo. Ese recorrido, poco frecuente en el fútbol moderno, fue destacado por el propio club al momento de comunicar su despedida, poniendo en vitrina el proceso de formación y crecimiento que vivió dentro de la estructura racinguista.
Desde la dirigencia y el entorno institucional del Racing, mencionaron el orgullo por la evolución del jugador y reconocimiento a su compromiso a lo largo de los años. La entidad no solo resaltó su desarrollo deportivo, sino también el modo en que defendió la camiseta y representó los valores del club en cada etapa de su carrera. El mensaje de despedida dejó en evidencia que la relación trasciende lo contractual y se apoya en un sentido de pertenencia construido durante más de una década.
El traspaso al Stuttgart representa para Jeremy Arévalo un salto cualitativo en su trayectoria profesional. La Bundesliga es uno de los campeonatos más exigentes de Europa, tanto en lo físico como en lo táctico, y el arribo a un club con tradición en la primera división alemana abre un escenario de mayor exposición y competencia. Para el atacante, se trata de una oportunidad de crecimiento deportivo en un contexto de alto nivel, donde deberá adaptarse a un nuevo país, un nuevo estilo de juego y mayores responsabilidades.










