Homicidios en Ecuador 2025: pobreza y territorio

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Por: Jorge García

Al relacionar la Tasa de Homicidios Intencionales (HI) de 2025 con la pobreza por Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) del Censo 2022, se evidencia la existencia de territorios donde la intensidad de la violencia responde a factores estructurales de exclusión y, sobre todo, a la utilidad que estos espacios representan para las economías criminales, en especial el narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando.

Los cantones que combinan altas tasas de HI y elevado NBI, como Puebloviejo, Quinsaloma y Urdaneta en Los Ríos, y Durán, Balzar y El Empalme en Guayas, mantienen condiciones para el reclutamiento y la cooptación social. Estos territorios cumplen funciones logísticas dentro del sistema criminal, al operar como corredores agrícolas y fluviales para el acopio y tránsito de drogas, además de ser nodos de conexión con infraestructuras portuarias.

En los cantones con altas tasas de HI y bajo NBI, como Balao, Huaquillas, Manta y Machala, se observan características asociadas a ejes exportadores y comerciales. Allí, la violencia se explica por su valor estratégico para los circuitos ilícitos y por las disputas relacionadas con el control de pasos fronterizos, la contaminación de exportaciones y el lavado de activos.

En contraste, en cantones con alto NBI y baja tasa de HI, principalmente en la Amazonía y en la Sierra Centro, la cohesión comunitaria y la vigencia de sistemas normativos propios actúan como contención frente a las economías criminales. Sin embargo, enfrentan riesgos vinculados a la expansión de la minería ilegal, la presión sobre sus recursos naturales y la informalidad.

Donde NBI y HI son bajos, Sierra Sur y Galápagos, existe mayor estabilidad. Son territorios con menor conectividad para el narcotráfico, institucionalidad local relativamente sólida y tejido social cohesionado, aunque persisten riesgos de infiltración logística o financiera asociada al turismo y al comercio.

En conjunto, el análisis evidencia que, aunque la exclusión puede alimentar las economías ilícitas como fuente de mano de obra, la variable determinante es la utilidad estratégica que el territorio ofrece a las cadenas criminales.

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