TURISMO
A pesar del clima de tensión generado por episodios de violencia registrados antes y durante el feriado, el sector turístico mostró señales claras de recuperación y dinamismo. Los operativos de control, el refuerzo de patrullajes policiales y militares y una agenda de eventos masivos alentaron a miles de viajeros a movilizarse y disfrutar del asueto, especialmente en la provincia de Manabí, que se convirtió en uno de los principales polos de atracción del país.

Las playas manabitas lucieron abarrotadas y la actividad comercial se reactivó con fuerza. En Manta, considerada el motor turístico del feriado, la ocupación fue total durante los cuatro días de descanso. La ciudad apostó por el entretenimiento como gancho principal y logró su objetivo: un concierto con la participación de nueve orquestas reunió a cerca de 30.000 personas y animó tanto a turistas como a residentes.
Durante el asueto, la arena, el malecón y las zonas gastronómicas se mantuvieron llenas desde tempranas horas. De acuerdo con un balance preliminar del Municipio de Manta, más de 200.000 visitantes llegaron a la ciudad, lo que derivó en reservas hoteleras agotadas en todo el cantón. Restaurantes y bares reportaron mesas ocupadas durante la noche y un incremento significativo en sus ventas.
El movimiento turístico también se sintió en otros cantones de Manabí. En Puerto López, uno de los destinos más golpeados en meses anteriores, el feriado significó un respiro económico. El balneario logró ocupar sus 1.300 plazas de alojamiento y, según el gremio local, al menos 80 establecimientos hoteleros superaron el 90 % de ocupación. Las playas se llenaron de bañistas y las terrazas y restaurantes extendieron su atención hasta altas horas de la noche.
En el ámbito nacional, el Gobierno calificó como positiva la ocupación turística alcanzada durante el feriado de Año Nuevo 2026, impulsado por el asueto no recuperable del jueves 2 de enero. La ocupación hotelera promedio a escala país llegó al 53,09 %, el registro más alto de la última década para este feriado, superando en 8,73 puntos porcentuales el resultado obtenido en 2025.
Este desempeño se dio pese a que el feriado tuvo una duración menor que el del año anterior, con cuatro días de descanso, lo que, según las autoridades, refleja una mayor concentración y eficiencia en la demanda turística. Las provincias con mejor desempeño fueron Santa Elena, que lideró con una ocupación del 93,84 %, seguida de Napo con 88,55 %, Pastaza con 84,87 %, Azuay con 79,24 % y Tungurahua con 75,20 %.
El balance general del feriado fue favorable para Manabí y para el país, incluso en un contexto complejo. Autoridades locales, gremios turísticos y el Gobierno central afinan los reportes finales con la mirada puesta en los próximos feriados, especialmente el Carnaval de 2026, con el objetivo de consolidar la recuperación del turismo y reforzar las estrategias de seguridad y promoción.








