CAPACITACIÓN
El presidente Daniel Noboa, a través del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), lidera una estrategia nacional para modernizar el sector agropecuario mediante la capacitación de productores como pilotos de drones y la proyección de entrega de estos equipos para uso agrícola, con el objetivo de aumentar la productividad, competitividad y sostenibilidad del campo ecuatoriano.

Conscientes de que la incorporación de tecnología es clave para fortalecer la producción agrícola, el Gobierno Nacional impulsa un programa de formación especializada que permite a productores acceder a la certificación oficial como pilotos de drones. Esta iniciativa se ejecuta mediante la articulación entre la Dirección de Tecnificación Agrícola del MAGP y el Proyecto de Financiación de la Reducción y Gestión de los Plaguicidas (FARM), promovido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
En una primera fase, el programa capacitó a 240 personas en una escuela avalada por la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), entidad ante la cual los participantes realizan los trámites correspondientes para obtener su licencia como pilotos. La formación garantiza un uso eficiente y seguro de los sistemas de aeronaves no tripuladas, evitando riesgos para la población, el ambiente y otras aeronaves.
El proceso de capacitación también asegura el cumplimiento del marco regulatorio vigente, específicamente las Regulaciones Técnicas RDAC 101, que establecen la obligatoriedad de la formación y certificación para todos los pilotos a distancia de drones en el país, bajo la supervisión de la DGAC como autoridad aeronáutica nacional. Actualmente, el uso de drones en la agricultura permite realizar fumigaciones con precisión centimétrica, monitorear la salud de los cultivos mediante sensores multiespectrales para detectar de manera temprana estrés hídrico o plagas, y generar modelos digitales del terreno que optimizan la gestión del agua.
Estas aplicaciones están transformando la manera de producir en el campo y responden a la creciente necesidad de mejorar la eficiencia y el rendimiento agrícola. Además del primer grupo capacitado, el programa contempla la formación de jóvenes, mujeres y productores pertenecientes a asociaciones agrícolas. Todas las personas beneficiarias accedieron a becas que representan una inversión aproximada de 152.000 dólares.









