Estudiantes de Shilpalá preservan la cultura Puruhá mediante el tejido

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Los estudiantes muestran sus aptitudes para el tejido manual.

Juan Aradagbay, líder del centro, decidió complementar la formación académica de los estudiantes con el aprendizaje del tejido artesanal y elaboración de cerámicas.

Son 53 estudiantes, entre niñas, niños y jóvenes, de la comunidad Shilpalá en Cacha provincia de Chimborazo, que combinan sus estudios regulares con  el tejido de prendas andinas, como parte del currículo de enseñanza que se imparte en el Centro Educativo Comunitario Intercultural Bilingüe Fernando Daquilema.

Juan Aradagbay, líder del centro, decidió complementar la formación académica de los estudiantes a través de las asignaturas de Proyectos Escolares y Educación Cultural y Artística con el aprendizaje del tejido artesanal, la elaboración de cerámicas y, dentro de poco, se construirá un horno de leña para que los estudiantes aprendan panadería.

Rodrigo Pérez, es auxiliar de servicios en este lugar y su talento con el manejo del telar lo aprendió de su padre, ex trabajador del plantel. Rodrigo comparte actualmente sus conocimientos sobre la materia con los alumnos de 6° a 10° año de Educación Básica.

Cuentan con 3 telares grandes y uno mediano, en donde los adolescentes elaboran sus primeros diseños textiles. El peine, los lisos en donde se tiempla el hilo de chillo u orlón, además de dos pedales son manejados con destreza y soltura por los jóvenes mientras tejen tapices, ponchos, fajas, bayetas y bolsos.

Los vivos colores del hilo se mezclan hasta dar forma a figuras de indígenas de la serranía, cóndores, vasijas, cruces andinas o chakanas, entre otros. El tiempo de elaboración de una prenda varía entre uno y dos días.

“Es mejor que tejan y ganen su propia plata, a que pierdan el tiempo jugando con el celular”, afirma Rodrigo Pérez. A la par, un grupo de niñas diseñan manillas (pulseras), mientras otras, sobre su falda entrecruzan los hilos para tejer vistosos diseños en bolígrafos, que posteriormente serán entregados bajo pedido a varias instituciones o, a su vez, comercializados en el centro educativo.

Margarita Pilco, de 8° Año de Educación Básica, dice que prefiere tejer manillas y diseñar sobre esferográficos. “Todo lo tengo en mi imaginación y se me hace fácil tejer, aunque también elaboro pulseras con los diseños que pidan los clientes”, afirma, sin retirar su vista del bordado.

Cada pluma se expende a dos dólares; de este valor se asigna un dólar para la compra de material, cincuenta centavos para la institución y el resto para el estudiante. “Me gusta vender mis esferos y de lo que ahorro, la mitad de dinero le entrego a mi mamá para ayudar en la casa”, dice Margarita Pérez.

Cooperación Institucional

Aradagbay, comenta que mediante gestiones con el distrito educativo Chambo-Riobamba, asistieron a la feria organizada por la Unidad Educativa San Benildo La Salle, en Guayaquil, con motivo de las fiestas julianas. Aquí vendieron más del 70% de los trabajos artesanales que llevaron al evento.

Edgar Masache, de 10 Año de Educación Básica y oriundo de Lago Agrio, no puede ocultar su emoción al mencionar su experiencia al conocer por primera vez la ciudad porteña: aunque afirma que no le agradaron los camarones.

Edgar, recibirá una beca para culminar el bachillerato en el colegio San Benildo La salle. Así mismo, de parte de este plantel está previsto un viaje a España, de una delegación de estudiantes y un docente para exponer sus habilidades textiles y dar a conocer la cultura del pueblo Cacha.

Lo más importante en este lugar es que los estudiantes conserven su identidad cultural, costumbres y tradiciones. Aquí se habla y escribe en kichwa, así también, aprenden inglés gracias a un convenio con la escuela de Idiomas de la Universidad Nacional de Chimborazo Unach, mediante el cual, estudiantes universitarios imparten clases de lengua extranjera a los niños, niñas y jóvenes del centro educativo.

De igual forma, mantienen otro convenio por USD. 50 mil dólares, para el estudio del suelo de los barrios adyacentes de Llarcapamba, San Miguel y Cruz Loma, a fin de verificar el tipo de tierra y elaborar la arcilla, con la que pondrán en marcha el proyecto de fabricación de cerámica. “La tierra no es tan buena para el sembrío, por eso debemos emprender en la micro industria”, precisa el líder educativo.

Infraestructura

El centro educativo cuenta con 5 aulas, cancha de vóley e indor fútbol, aula de panadería, cocina, taller textil, aula de cerámica, taller de odontología, salón de actos (recientemente adecuado), y, gracias a la belleza del paisaje, decidieron construir el bar-comedor al aire libre.

Educación Intercultural Bilingüe

Juan Aradagbay, aspira a que la comunidad valore la calidad de la educación intercultural bilingüe impartida, junto con la conservación de costumbres y la práctica cultural, a fin de que se incremente el número de estudiantes hasta completar la oferta de Bachillerato.

Varios de los alumnos prefirieron  trasladarse a estudiar en la parroquia Yaruquies, para estar más cerca de Riobamba. Sin embargo,  al cambiar del sector rural al urbano, se pierden aprendizajes propios de la localidad y los jóvenes rápidamente sucumben a prácticas como el alcohol y la droga, afirma el líder educativo. (30)

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