La intervención de la calle Veloz, en pleno corazón del centro histórico de Riobamba, obedece a la necesidad urgente de mejorar las condiciones viales y evitar daños vehiculares. El proyecto, impulsado por la administración del alcalde John Vinueza, se presenta como una apuesta por la rehabilitación.

En teoría, el objetivo es recuperar la esencia histórica de la vía, conservando las tradicionales piedras que forman parte de la memoria urbana, pero sin descuidar la funcionalidad que exige una ciudad en constante movimiento.
Durante años, el argumento de la conservación patrimonial ha servido, en la práctica, como justificación para tolerar problemas que afectan a los conductores, comerciantes, visitantes y residentes.
El deterioro de la calzada, los daños recurrentes en vehículos y la incomodidad para la circulación diaria, han sido parte del paisaje cotidiano en el centro de la ciudad, el Municipio asegura que se están realizando pruebas técnicas para garantizar que la restauración de las piedras patrimoniales no repita los errores.
La intención es encontrar un equilibrio entre estética, historia y durabilidad. Conservar no puede ser sinónimo de incomodar. Proteger la historia no debería implicar sacrificar la seguridad vial ni la calidad de vida. Para ello, no bastan las pruebas técnicas ni los anuncios, se requieren resultados sostenibles y sobre todo, visibles para quienes transitan a diario por este empedrado.










