REGISTRO
El deporte ecuatoriano atraviesa un momento vulnerable por una crisis institucional que amenaza con retrasar procesos que afectaría directamente al deporte. En este conflicto intervienen el Comité Olímpico Ecuatoriano (COE) y el Viceministerio del Deporte, enfrentados en una pugna administrativa que ya tiene consecuencias visibles en la preparación, el financiamiento y la estabilidad de los deportistas.

El origen es la legitimidad de la actual dirigencia del COE, presidida por Jorge Delgado, sin embargo, el conflicto mostró una fractura entre la autonomía del movimiento olímpico y la capacidad reguladora del Estado.
El 5 de mayo de 2025, Delgado fue reelegido como presidente del COE para el período 2025–2029, acompañado por Jefferson Pérez en la vicepresidencia. La votación fue cerrada, 37 votos a favor contra a 33 de Roberto Ibáñez, entonces presidente de FEDEGUAYAS. El proceso tuvo observadores internacionales, entre ellos un delegado del Comité Olímpico Internacional y un asesor jurídico de la Organización Deportiva Suramericana, lo que, en teoría, dotaba a la elección de legitimidad y respaldo externo.
Pero esa validación internacional no fue suficiente para el Viceministerio del Deporte. La autoridad estatal decidió no registrar al directorio electo, alegando inconsistencias en el proceso electoral y una posible contravención a la Ley del Deporte, centrándose en el Artículo 151, que establece límites a la reelección de dirigentes que hayan formado parte de anteriores directorios. Según la interpretación del Viceministerio, Delgado no debió ser habilitado para un nuevo período, lo que vicia de origen su continuidad en el cargo.










