Cada 2 de marzo, el país conmemora el Día de la Policía Nacional del Ecuador, una fecha que reconoce la labor de miles de uniformados que resguardan la seguridad en calles, barrios y carreteras del territorio nacional. Este 2026, la jornada marca 88 años de profesionalización institucional al servicio de millones de ecuatorianos.

El origen de esta conmemoración se remonta al 2 de marzo de 1938, cuando en Quito se creó la Escuela de Carabineros por disposición del entonces jefe supremo, Alberto Enríquez Gallo. Con una primera promoción de 60 cadetes, se dio paso a un proceso de formación técnica y estructurada que consolidó a la Policía Nacional del Ecuador como una institución organizada, con misión clara: garantizar el orden público y la seguridad ciudadana.
Desde su institucionalización, la Policía ha enfrentado distintos escenarios de violencia y criminalidad, adaptando sus estrategias y fortaleciendo su capacidad operativa. En la actualidad, cerca de 50.000 efectivos se encuentran distribuidos de manera estratégica en las 24 provincias, en medio de un contexto nacional que exige firmeza en la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo.
Pero su labor no se limita al patrullaje y los operativos. La institución también ha impulsado programas comunitarios y acciones preventivas que buscan estrechar la relación con la ciudadanía y fortalecer el tejido social.
Como parte de la conmemoración por los 88 años, se desarrolló una ceremonia de cambio de insignias de mando e imposición de condecoraciones en la Escuela Superior de Policía, en el norte de Quito. El acto reconoció el esfuerzo, la disciplina y la constancia de los cadetes que avanzan en su proceso de formación académica y profesional.
A través de sus canales oficiales, la institución reafirmó su compromiso con el país, destacando que cada operativo y cada sacrificio silencioso fortalecen su misión de proteger la democracia y la paz ciudadana. En la misma línea, el Ministerio del Interior subrayó que el trabajo diario de los uniformados es clave para sostener la seguridad y el orden en todo el territorio.
El 2 de marzo, la fecha no solo evoca historia y tradición, sino también el desafío permanente de responder a una realidad compleja, donde la seguridad continúa siendo una de las principales demandas de la población.










