ECONOMÍA
El Gobierno de Ecuador informó que, a partir del 1 de febrero de 2026, entrará en vigor una tasa de seguridad del 30% sobre las importaciones provenientes de Colombia. La decisión, comunicada por el presidente Daniel Noboa, responde a tensiones comerciales y a la percepción de una falta de cooperación en temas de seguridad fronteriza, especialmente en la lucha contra el narcotráfico y otros delitos transnacionales.

Según datos del comercio bilateral, Colombia sigue siendo uno de los principales proveedores no petroleros de Ecuador, pese a que en 2024 las importaciones desde ese país se redujeron levemente respecto al año anterior. El desequilibrio comercial es notorio: Ecuador registra un déficit significativo con su vecino, producto de mayores compras que ventas en sectores clave.
Entre los productos que concentran buena parte de las importaciones colombianas están cosméticos, plásticos y sus manufacturas, vehículos y partes automotrices, productos farmacéuticos y otros químicos. Estos cinco grupos representan alrededor del 40% del total de compras no petroleras desde Colombia, lo que subraya su importancia para ciertas cadenas productivas ecuatorianas.
Organizaciones empresariales de comercio binacional han expresado su preocupación por las posibles repercusiones de esta medida, advirtiendo riesgos para la competitividad, el empleo y los costos de producción, al tiempo que han pedido más diálogo entre los gobiernos.
La decisión de aplicar este arancel llega en un contexto de fricciones comerciales y diplomáticas entre ambos países, con Colombia pidiendo a Ecuador reconsiderar la tasa y defendiendo el trabajo conjunto en seguridad, mientras las autoridades ecuatorianas sostienen que la medida será temporal hasta mejorar la cooperación bilateral.










