Lo que no se ve desde el exterior volvió a quedar al descubierto dentro del Centro de Privación de Libertad de Riobamba.

Un operativo ejecutado este 13 de febrero, por efectivos del Ejército Ecuatoriano permitió sacar de circulación drogas, equipos de comunicación y objetos prohibidos que se encontraban ocultos en las celdas del centro carcelario femenino, evidenciando que las economías ilegales siguen intentando operar incluso bajo estrictos controles.
La intervención se desarrolló como parte de las acciones de apoyo militar al sistema penitenciario, en un contexto marcado por la necesidad de reforzar la seguridad interna de las cárceles. Desde tempranas horas, los uniformados ingresaron a los pabellones para realizar registros exhaustivos, revisando espacios personales, estructuras y zonas comunes.
Durante el procedimiento, los militares localizaron 137 dosis de marihuana y 21 dosis de clorhidrato de cocaína, sustancias que, según los reportes oficiales, habrían sido destinadas al consumo y a la comercialización interna.
El hallazgo confirma que, pese a los controles, el ingreso de drogas continúa siendo una de las principales amenazas dentro de los centros de privación de libertad.
El operativo también permitió incautar teléfonos celulares, considerados una de las herramientas más sensibles dentro del sistema carcelario por su uso para coordinar extorsiones, amenazas y otros delitos desde el interior.
Junto a los equipos móviles, se encontraron 16 tarjetas SIM, seis dispositivos de carga y 18 cables USB. A esto se sumó el decomiso de armas blancas y otros objetos prohibidos, que representan un riesgo permanente tanto para las personas privadas de libertad como para el personal de seguridad y administrativo del centro.
Todo el material incautado fue puesto a órdenes de las autoridades competentes, conforme a los protocolos legales, para su respectivo análisis e investigación. Desde el ámbito militar se informó que estos resultados forman parte de una estrategia sostenida para debilitar las estructuras ilícitas que buscan asentarse dentro de las cárceles. El operativo se ejecutó en Riobamba, donde en los últimos meses se han intensificado los controles en centros considerados estratégicos para la seguridad interna del Estado.










