La dirigencia de BSC apostó por una reestructuración del plantel, con salidas que buscaban oxigenar el camerino y ajustar la planificación deportiva. Entre los nombres que partieron estuvo el de Aníbal Chalá, rumbo hacia Club Olimpia.

Sin embargo, el presente del carrilero zurdo dista mucho de lo imaginado. Lo que parecía una oportunidad para consolidarse en un nuevo entorno es un escenario de presión y cuestionamientos por parte de la hinchada franjeada.
Chalá no llegó a Olimpia como un desconocido. Su recorrido por el fútbol ecuatoriano, con pasos por Club Sport Emelec y Barcelona, lo posicionaba como un lateral de experiencia, con capacidad ofensiva y experiencia en torneos internacionales.
Tras una actuación que no convenció, el descontento se trasladó del murmullo en tribuna a la crítica frente a cámaras, los aficionados expresaron su malestar “Chalá no puede jugar más” mencionó con enfado un hincha olimpista, esto afecta, sin duda, a lo programado por el jugador e incluso por Pablo Vitamina Sánchez quien fue el que lo fichó.










