CIUDAD
El Pase del Niño Rey de Reyes Chimborazo se tomó las calles de la ciudad este viernes 9 de enero, y confirmó, una vez más, que esta tradición es un acto colectivo de memoria, fe e identidad que se renueva año tras año pese a los cambios y al paso del tiempo.

La eucaristía celebrada en la Catedral de Riobamba fue el inicio de un día de significado, donde la devoción popular se mezcló con la organización institucional y el compromiso ciudadano. Fue un acto sobrio y multitudinario, que congregó a fieles, priostes y autoridades, reafirmando el carácter espiritual que sostiene esta manifestación más allá del espectáculo.
Horas más tarde, el tradicional Pase del Niño inició su recorrido desde el Parque Infantil y avanzó por las arterias centrales de la ciudad. La avenida Daniel León Borja, la calle 10 de Agosto y la Espejo fueron un corredor de colores, música y símbolos, hasta finalizar en la Catedral.
La Universidad Nacional de Chimborazo (UNACH) fue el prioste principal. La presencia de la academia en una tradición ancestral habla de un vínculo que trasciende las aulas y conecta el conocimiento con la identidad local. Estudiantes, docentes y personal administrativo participaron de manera masiva, con 20 comparsas.
Junto a la UNACH, Diario Los Andes también formó parte del grupo de priostes, poniendo de manifiesto su compromiso histórico con la cultura, las tradiciones y la vida social de Chimborazo. En un contexto donde muchas manifestaciones culturales sobreviven con escaso respaldo, la presencia de medios locales resulta fundamental para la preservación y difusión del patrimonio intangible de la región.
Riobamba sigue encontrándose a sí misma en sus tradiciones. En tiempos donde lo inmediato suele imponerse y las costumbres corren el riesgo de diluirse, esta celebración demostró que la fe popular continúa siendo un eje articulador de la vida comunitaria.










