CONMEMORACIÓN
La parroquia Canelos, considerada la más antigua de Pastaza y una de las comunidades kichwa con mayor legado histórico en la Amazonía ecuatoriana, celebró este sábado 29 de noviembre sus 114 años de vida jurídica, con una agenda festiva que reunió a autoridades, delegaciones comunitarias y visitantes de toda la provincia.

El Gobierno Parroquial de Canelos organizó una variada programación que incluyó actividades culturales, sociales y deportivas, entre las que destacaron el desfile cívico, la sesión solemne y las verbenas populares, eventos que resaltaron el orgullo y la identidad de una comunidad que ha sido clave en la construcción histórica de Pastaza.
Canelos es reconocida como una de las comunidades indígenas kichwa más antiguas de la región y desempeñó un papel central en la formación política y administrativa de la actual provincia. Su evolución histórica refleja la interacción entre procesos misionales, estructuras coloniales y la presencia activa de pueblos originarios, como los kichwa, zápara y jíbaros, cuya herencia cultural permanece viva hasta hoy.
Desde el período colonial, la llamada “región de Canelos” formó parte del corregimiento de Ambato dentro de la Presidencia de Quito, integrándose a las rutas de misión que articulaban la vida del oriente. En 1802, la Corona española incorporó la misión de Canelos al Obispado de Mainas, reforzando la presencia eclesiástica en esta zona estratégica.
Durante la década de 1860, Canelos alcanzó su máxima relevancia política al ser constituido como cantón de la Provincia de Oriente, jurisdicción que abarcaba territorios como Sarayaku, Lliquino, Andoas y áreas habitadas por pueblos zápara y jíbaros. Bajo este esquema, los misioneros ejercieron amplias funciones civiles y políticas, consolidando a Canelos como un centro administrativo de referencia en la Amazonía.
Posteriormente, con la promulgación de la Región de Oriente en 1897, el cantón pasó a depender de la provincia de Tungurahua. Finalmente, a inicios del siglo XX, con la creación del cantón Pastaza en 1911 y la reorganización territorial nacional, Canelos perdió la categoría de cantón y quedó establecida como parroquia rural, condición que mantiene hasta la actualidad.










