CRÓNICA
Un operativo de control ejecutado este 31 de enero, por la Policía Nacional volvió a evidenciar las vulnerabilidades persistentes en el sistema penitenciario de Chimborazo.

Durante la intervención, se decomisaron teléfonos celulares y cargadores en el Centro de Privación de Libertad Chimborazo N.º 02, ubicado en el cantón Alausí, como parte de las acciones destinadas a reforzar la seguridad y el control interno.
La intervención se desarrolló en el marco de los controles permanentes y focalizados que se ejecutan en los centros carcelarios, orientados a impedir el ingreso y uso de dispositivos móviles, considerados una amenaza directa a la seguridad interna. De acuerdo con las autoridades, estos equipos son utilizados con frecuencia para coordinar extorsiones, amenazas y otras actividades ilícitas desde el interior de los recintos penitenciarios.
Durante el procedimiento, los uniformados realizaron requisas exhaustivas en sectores previamente identificados como de riesgo, logrando localizar equipos de comunicación y accesorios de carga, cuya tenencia está expresamente prohibida por la normativa penitenciaria vigente.
Los artículos incautados fueron retirados del centro y puestos bajo cadena de custodia, conforme a los protocolos establecidos, mientras se dispuso el reforzamiento inmediato de los controles internos para evitar el reingreso de este tipo de objetos.
La detección recurrente de teléfonos celulares en centros de privación de libertad refleja una problemática estructural que se repite a escala nacional. Este escenario ha encendido las alertas sobre la necesidad de fortalecer los filtros de ingreso, optimizar los mecanismos de supervisión y mantener controles permanentes dentro de los recintos.










