La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) clausuró preventiva de una planta procesadora de lácteos ubicada en Riobamba, luego de detectar varias irregularidades durante un operativo de control sanitario que evidenció condiciones que podrían representar un riesgo para la salud de los consumidores.

La intervención fue realizada por técnicos de la Coordinación Zonal 3 de Arcsa, quienes efectuaron una inspección integral en las instalaciones del establecimiento. Durante la revisión se identificaron deficiencias en la infraestructura, áreas de procesamiento que no cumplían con las condiciones adecuadas para la manipulación de alimentos y equipos de producción que no contaban con el mantenimiento requerido para garantizar procesos seguros.
Asimismo, los inspectores verificaron condiciones de higiene inadecuadas, tanto en las áreas de trabajo como en algunos implementos utilizados durante la elaboración de los productos lácteos. Estas situaciones contravienen la normativa sanitaria vigente que establece estándares estrictos para la producción, almacenamiento y distribución de alimentos destinados al consumo humano.
Como parte del procedimiento de control, se tomaron muestras de los productos elaborados en la planta para su respectivo análisis en laboratorio. Los resultados confirmaron incumplimientos en los parámetros microbiológicos, lo que evidencia la posible presencia de microorganismos que pueden afectar la calidad e inocuidad de los alimentos.
Ante estos hallazgos, Arcsa procedió a colocar los sellos de clausura preventiva en el establecimiento, medida que busca evitar la comercialización de productos que no garanticen condiciones seguras para la población. La planta permanecerá cerrada hasta que la empresa responsable implemente las correcciones necesarias y demuestre que cumple con todos los requisitos sanitarios establecidos por la legislación ecuatoriana.









