Las intensas lluvias registradas el 18 de febrero de 2026 provocaron un nuevo aluvión en el cantón Alausí, en la provincia de Chimborazo, dejando a su paso barrios afectados, personas heridas y la suspensión temporal de servicios clave, entre ellos la operación del emblemático Tren Nariz del Diablo. El evento se originó por el descenso repentino de lodo, piedras y sedimentos desde las laderas del sector aledaño al barrio Chitaquiz, tras varias horas de lluvia.

El material arrastrado por el deslizamiento cubrió calles, aceras y parte de la línea férrea, generando una situación de alto riesgo para la población.
Debido a ello, se dispuso la paralización inmediata del servicio turístico del tren como medida preventiva, con el fin de salvaguardar la seguridad de visitantes nacionales y extranjeros.
Las autoridades indicaron que la reanudación de las operaciones ferroviarias dependerá de la limpieza total y verificación técnica del estado de la vía, para garantizar que no existan condiciones que pongan en peligro a los usuarios.

Ante la magnitud de la emergencia, el COE Cantonal de Alausí ordenó la suspensión temporal de todas las actividades públicas y privadas en el cantón.
Esta decisión tuvo como propósito principal mantener despejadas las vías de acceso y facilitar la circulación de ambulancias, vehículos de rescate y maquinaria pesada encargada de la remoción de escombros.
La medida también buscó prevenir nuevos incidentes mientras se evaluaban los daños estructurales y el nivel de riesgo en la zona afectada.
Cuatro barrios resultaron impactados por el evento, registrándose daños materiales en viviendas, vehículos y espacios públicos.
Personal técnico realizó inspecciones para determinar el alcance de las afectaciones y establecer las acciones de asistencia necesarias para las familias perjudicadas.
En el ámbito de la salud, el Ministerio de Salud Pública confirmó que siete personas recibieron atención médica y apoyo psicológico en el Hospital Básico de Alausí y en el Centro de Salud del cantón, donde se activaron protocolos de emergencia para responder de manera oportuna.
Para asegurar una respuesta articulada y eficiente, se instaló un Puesto de Mando Unificado, integrado por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, el Cuerpo de Bomberos, la Policía Nacional del Ecuador, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y la Gobernación de Chimborazo.
A estas labores se sumaron las Fuerzas Armadas del Ecuador, que brindan apoyo con maquinaria especializada y personal operativo para acelerar la limpieza y rehabilitación de las zonas afectadas.
Desde las primeras horas del 19 de febrero, funcionarios municipales y comuneros emprendieron una minga de limpieza en el centro del cantón y en otros sectores comprometidos.
Con el respaldo de tanqueros de agua y equipos especializados, se trabaja intensamente en la remoción del lodo acumulado en calles, veredas y espacios públicos, con el objetivo de restablecer la movilidad y reducir riesgos sanitarios.






