Una creciente preocupación se vive en el cantón San Miguel, en la provincia de Bolívar, ante la detección de encuentros de pelea entre menores de edad que se estarían organizando de forma clandestina en distintos sectores de la localidad.

De acuerdo con testimonios de jóvenes que prefirieron mantener su identidad en reserva, existirían convocatorias entre estudiantes para participar en estos enfrentamientos, en los que incluso se habría utilizado equipo de boxeo de manera informal. Estas prácticas, lejos de desarrollarse en espacios adecuados, tendrían lugar en sitios públicos o lugares no autorizados.
Habitantes de sectores cercanos a los puntos donde se realizan estas actividades han expresado su inquietud, señalando que los encuentros se llevan a cabo sin ningún tipo de supervisión responsable ni condiciones mínimas de seguridad, lo que incrementa el riesgo para los participantes.
Uno de los aspectos más alarmantes es la ausencia de equipamiento adecuado, protocolos de protección y guía técnica profesional, lo que podría derivar en lesiones graves. Además del peligro físico, especialistas advierten también podría afectar el bienestar emocional y el desarrollo psicológico de los menores involucrados.
Frente a esta situación, se hace un llamado a padres de familia y representantes para que refuercen el control sobre las actividades de sus hijos, especialmente fuera del horario escolar. Asimismo, se espera que las autoridades locales evalúen medidas para prevenir y erradicar estas prácticas, promoviendo espacios seguros de recreación y deporte para la juventud.





