Diversas organizaciones sociales, comunitarias y religiosas presentaron una acción de protección para exigir medidas urgentes frente a la contaminación del río en la ciudad de Puyo, en la Amazonía ecuatoriana.

Comunidades indígenas, Iglesia y Defensoría del Pueblo denuncian afectaciones a la salud, el ambiente y los derechos colectivos. La demanda fue impulsada por la comuna San Jacinto, el Pueblo Kichwa de Pastaza PAKKIRU, el Vicariato Apostólico de Puyo y la Defensoría del Pueblo, quienes advierten que los niveles de contaminación del río Puyo son “intolerables”, según estudios científicos y peritajes técnicos.
De acuerdo con los accionantes, la degradación del río afecta a toda la población, pero principalmente a las comunidades de la cuenca baja, como la Comuna Ancestral San Jacinto, cuyos habitantes dependen directamente del agua para actividades esenciales como la pesca, la alimentación y su vida cotidiana.
La acción de protección está dirigida contra varias entidades públicas, entre ellas el Gobierno Provincial de Pastaza, los municipios de Pastaza y Mera, así como el Ministerio del Ambiente, a quienes se les atribuye la responsabilidad de implementar medidas de descontaminación y remediación frente a los efectos provocados por aguas residuales y acumulación de desechos.
Además, los demandantes solicitan que se reconozca oficialmente la contaminación del río Puyo como una vulneración a los derechos de la naturaleza y de los pueblos colectivos. En ese sentido, destacan que este afluente constituye un elemento fundamental para la vida, la cultura y la identidad de las comunidades, en armonía con el concepto ancestral del Causay Sacha.
Finalmente, las organizaciones exigen la implementación de sistemas efectivos de tratamiento y descontaminación, así como acciones inmediatas que permitan recuperar la calidad del agua y garantizar la protección de este ecosistema clave para la región amazónica.










