A debatir por ley

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email

Conforme se decidió en la Asamblea, ya era hora de que los candidatos de elección popular, sobre todo los presidenciales, concurran de manera obligatoria a debatir frente al pueblo. Los electores tienen derecho a conocer el pensamiento político, los planes y programas, las propuestas, los fundamentos y motivaciones de┬á┬ásu accionar frente a los destinos de la patria en aspectos puntuales como salud y educación, cultura y ciencia, hábitat y vivienda, trabajo y seguridad social, agua y alimentación, comunicación e información, libertad y democracia, derechos de las comunidades, pueblos y nacionalidades, endeudamiento e impuestos,┬ánarcotráfico y drogas, combate a la corrupción,┬árelaciones internacionales y otros temas que exigen precisiones.

No hay que olvidar que el debate, por definición, es┬á┬ácontroversia, lucha, confrontación de ideas, en un marco de respeto y tolerancia al contendor, no de descalificaciones y groserías.┬áEs un espacio democrático para confrontar puntos de vista con respeto, cultura y educación, frente a un auditorio, con normas y tiempos de participación establecidos previamente, bajo la conducción de un moderador que equilibra de manera neutral, sin favoritismos,┬á┬álas┬á┬áintervenciones de los debatientes quienes deben evitar a toda costa la mentira, la falsificación de datos, la manipulación de la información, así como la ironía, la exageración, la imprecisión y obscuridad de ideas.

Este espacio democrático sería una pérdida de tiempo y una tomadura de pelo a los electores si los debatientes no abordan los temas planteados con verdadero patriotismo, más allá de protagonismos y lucimiento personal.

Cuando en enero de 2017, la┬áCámara de Comercio de Guayaquil organizó un debate con los ocho candidatos presidenciales, algunos se excusaron y uno de los finalistas a la segunda vuelta se negó a participar en el debate. Con el nuevo esquema legal que se está gestando en la Asamblea, no habrá pretexto para que un candidato se niegue a debatir frente al pueblo.

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email
Flamengo con pulsaciones aceleradas antes de la final de la Copa Libertadores frente a Palmeiras y con una previa con un espectáculo paralelo, un retrato fiel de una hinchada que no conoce límites para hacerse sentir. Las calles cariocas se tiñeron de rojo y negro. Bombos, bengalas, cánticos que retumbaban entre los edificios y un clima de fervor que anunciaba que no sería un día cualquiera.

Una marea roja previa a la final

LIBERTADORES Flamengo con pulsaciones aceleradas antes de la final de la Copa Libertadores frente a Palmeiras y con una previa con un espectáculo paralelo, un