En una noche exigente de este 10 de marzo, en el estadio Nilton Santos de Río de Janeiro, el conjunto guayaquileño derrotó 1-0 a Botafogo y selló su clasificación a la fase de grupos del torneo continental, cerrando la serie con un marcador global de 2-1 que confirma su presencia entre los protagonistas del certamen.

El triunfo, fue una demostración de disciplina táctica y fortaleza mental en un escenario adverso. Barcelona llegó a Brasil con la obligación de encontrar la ventaja y lo hizo desde un planteamiento prudente, consciente de que el rival presionaría impulsado por su localía y por la necesidad de revertir la serie.
La anotación de Céliz, conseguida en el arranque del compromiso, comprometió las expectativas del equipo de Anselmi. Con la ventaja en el marcador y la serie inclinada a su favor, Barcelona administró el encuentro con inteligencia, reduciendo espacios y priorizando el orden defensivo frente a un Botafogo que intentó asumir el protagonismo pero que se encontró con un bloque compacto. La ausencia del entrenador César Farías en el banquillo, no alteró el plan diseñado por el cuerpo técnico.
El equipo mantuvo una estructura disciplinada que le permitió resistir los intentos del conjunto brasileño. La actuación del arquero venezolano José Contreras fue determinante, sus intervenciones sostuvieron el resultado en los momentos de mayor presión del rival. El resultado final confirmó la eficacia del planteamiento.
El 1-0 en territorio brasileño fue la consolidación de un objetivo inmediato, asegurar la clasificación a la fase de grupos de la Copa Libertadores, instancia donde Barcelona deberá recuperar protagonismo internacional.










