El Gobierno Nacional, liderado por el presidente Daniel Noboa Azin, impulsa una serie de acciones orientadas a fortalecer la producción y comercialización de los productos provenientes de la Agricultura Familiar Campesina (AFC), sector que aporta aproximadamente el 60 % de los alimentos que integran la canasta básica familiar en el país.

Entre las principales estrategias se encuentra la promoción del Registro de Agricultura Familiar Campesina, un mecanismo que permite a los productores acceder a diversos beneficios y servicios estatales. Hasta mediados de febrero, un total de 76.212 agricultores se han incorporado a este registro, lo que les permite obtener el carnet y certificado de la AFC, documentos que facilitan su participación en espacios de comercialización directa, asistencia técnica especializada, capacitaciones en producción sostenible y agroecológica, así como el acceso a paquetes tecnológicos.
De ese total, 23.252 productores ya cuentan con sus carnets y certificados, herramienta que les abre la puerta a múltiples servicios gestionados por la Subsecretaría de Agricultura Familiar Campesina. Entre ellos destaca el crédito productivo denominado 7×7, que hasta el 4 de marzo benefició a 7.230 agricultores con financiamiento que supera los 76,8 millones de dólares, destinado a fortalecer sus emprendimientos agrícolas y mejorar su capacidad productiva.
El programa también contempla procesos de formación y transferencia de conocimientos. Actualmente funcionan 637 comunidades de aprendizaje en distintas zonas del país, en las que 11.466 productores reciben capacitación en prácticas de producción limpia, ambientalmente sostenibles, culturalmente apropiadas y económicamente rentables. Según explicó Sumak Bastidas, subsecretaria de Agricultura Familiar Campesina, el trabajo institucional cuenta con el apoyo de 990 técnicos del ministerio, quienes brindan acompañamiento integral en los procesos productivos, desde la siembra hasta la postcosecha. Además, asesoran en el uso de tecnología, acceso a seguros agrícolas y vinculación con mercados a través de ferias, canastas agroecológicas, tiendas especializadas, hoteles y restaurantes que forman parte de los Circuitos Alternativos de Comercialización.










