El Tribunal de Garantías Penales sentenció a Sebastián Barreiro Abad a cinco años de prisión tras declararlo culpable del delito de oferta de tráfico de influencias, dentro del denominado caso Nene.

Además de la pena privativa de libertad, la sentencia establece el pago de una multa económica, la inhabilitación para contratar con el Estado durante el tiempo que dure la condena y la pérdida de los derechos de participación política por un periodo de diez años.
De acuerdo con la investigación fiscal, el caso se originó tras la presunta oferta de cargos en el sector público a cambio de beneficios económicos, en un esquema que habría estado relacionado con la gestión de puestos dentro de la Vicepresidencia.
En cuanto a las medidas de reparación, el Tribunal determinó que la emisión de la sentencia constituye una forma de reparación simbólica a la sociedad. Como medida adicional de satisfacción, dispuso que el sentenciado emita disculpas públicas por los actos cometidos.
Durante la audiencia de juzgamiento, el Tribunal resolvió no aceptar las agravantes planteadas por la Fiscalía y la acusación particular, por lo que la pena no fue incrementada.
La sentencia corresponde a la etapa de juzgamiento del proceso penal, mientras las partes conservan el derecho de recurrir a los mecanismos legales establecidos dentro del sistema judicial ecuatoriano.










