Comerciantes y frentistas de varias calles del centro de Puyo realizaron un plantón para exigir celeridad en las obras de regeneración urbana que, según señalaron, registran prolongados retrasos y están generando afectaciones económicas a los negocios de la zona.

Durante la manifestación, el propietario del Hotel Puyo y concejal alterno, Vicente Muñoz, cuestionó la falta de cumplimiento de los compromisos asumidos por el Municipio y la empresa contratista para acelerar los trabajos. Indicó que el sector turístico y comercial enfrenta una situación crítica debido a la reducción de clientes y las dificultades de acceso ocasionadas por las obras inconclusas.
Muñoz recordó que en diciembre pasado, durante una reunión con autoridades y ciudadanía, se estableció como plazo el 28 de febrero para la entrega del adoquinado en uno de los tramos intervenidos. Sin embargo, afirmó que el cronograma no se ha cumplido y que la falta de planificación ha incidido en la paralización o lentitud de los frentes de trabajo.
Los manifestantes señalaron que la ampliación del cauce del estero La Talanga ha sido expuesta como argumento para justificar la demora, aunque aseguran que en el sitio se observa un número reducido de trabajadores y escaso avance físico de la obra. Asimismo, indicaron que han solicitado formalmente la entrega de cronogramas actualizados y reportes del porcentaje de ejecución.
Sandra Navas, exintegrante de la veeduría ciudadana del proyecto, manifestó su preocupación por la calidad de los trabajos ejecutados y anticipó que los frentistas de la calle Ceslao Marín no permitirán nuevas intervenciones hasta que se aclaren las condiciones técnicas de la obra. También pidió a la empresa contratista cumplir con obligaciones pendientes con proveedores.
En la misma línea, Bolívar Freire sostuvo que el reclamo ciudadano no solo responde a los retrasos, sino también a la necesidad de transparencia sobre la ejecución del proyecto. Los comerciantes exhortaron a autoridades y contratista a sincerar la situación y establecer plazos reales, advirtiendo que la ciudad no puede continuar soportando los efectos de obras inconclusas que impactan la actividad económica local.










