El presidente Daniel Noboa participó en el evento “Impulso femenino, rompiendo barreras”, donde defendió los programas de financiamiento dirigidos a mujeres emprendedoras y advirtió sobre sanciones para funcionarios que obstaculicen su acceso a créditos productivos.

Durante su intervención, el mandatario enfatizó que cualquier servidor público que genere trabas injustificadas en la aprobación de préstamos será separado de su cargo y podría enfrentar consecuencias legales. La declaración se dio el miércoles 18 de febrero de 2026, en el marco de la presentación de resultados de la política de crédito violeta impulsada por el Gobierno.
Según datos oficiales, solo en las regiones Sierra y Amazonía se han colocado USD 43,1 millones en este tipo de financiamiento, orientado a fortalecer emprendimientos liderados por mujeres y promover su autonomía económica. Noboa exhortó a las beneficiarias a denunciar irregularidades, recordando que dentro del programa no se exige la firma del cónyuge, una medida adoptada para eliminar barreras administrativas y de género.
El jefe de Estado cuestionó que, pese al esfuerzo institucional para sostener estas iniciativas, existan funcionarios que compliquen los procesos. En ese contexto, reiteró que el Gobierno mantendrá una postura firme frente a cualquier intento de frenar un programa que busca dinamizar la economía familiar y generar oportunidades de desarrollo para mujeres en situación de vulnerabilidad.
Asimismo, destacó que la tasa de interés aplicada a estos créditos se redujo del 16 % al 9,8 %, lo que —según explicó— constituye uno de los costos financieros más bajos del país en su categoría. El objetivo, añadió, es que el Estado facilite herramientas de crecimiento productivo sin convertir el apoyo en subsidios directos, sino en mecanismos que impulsen la creación de negocios sostenibles.
Finalmente, Noboa subrayó el impacto social de la iniciativa, señalando que muchas de las beneficiarias son jefas de hogar, madres solteras o emprendedoras que sostienen la economía de sus familias./El Comercio








