Ecuador se impuso con autoridad a Australia en la serie correspondiente a los Qualifiers de la Copa Davis. La victoria conseguida en el partido de dobles por Diego Hidalgo y Gonzalo Escobar dio luces del proceso que, con silencios, viene consolidándose desde el esfuerzo individual y la convicción colectiva.

El 3-0 pocos lo anticipaban frente a una potencia tradicional del tenis mundial. Sin embargo, lo que dejó esta serie fue una sensación de que Ecuador compitió con personalidad, asumió su localía y entendió que, en este tipo de instancias, la fortaleza mental es determinante.
La jornada del domingo 8 de febrero cerró la eliminatoria con el duelo de dobles, luego de que el sábado Álvaro Guillén y Andrés Andrade inclinaran la balanza en los partidos individuales.
Con la serie prácticamente encaminada, Hidalgo y Escobar saltaron a la cancha con la presión de tener que poner el broche final y con la madurez suficiente para no dejar escapar la oportunidad. Enfrente estuvieron Rinky Hijikata y Jason Kubler, una dupla australiana con rodaje internacional y experiencia en escenarios top. La imagen final fue la de un equipo unido, consciente de lo conseguido, pero también del camino que aún queda por recorrer.










