NACIONALIZADO
Jairo Vélez vuelve a aparecer en el radar de una selección nacional, pero no de aquella que lo vio formarse ni de la que defendió en categorías juveniles. El mediocampista ofensivo, tras cinco años de continuidad en el fútbol peruano, está cerca de vestir la camiseta de la Bicolor.

En sus primeros pasos, Vélez fue señalado como un proyecto interesante. Pasó por Universidad Católica y Guayaquil City, integró procesos juveniles de Ecuador y llegó a tener roce internacional cuando militó en Vélez Sarsfield de Argentina, además de una experiencia en el fútbol mexicano. Sin embargo, su carrera nunca terminó de despegar. No logró continuidad, no se consolidó como figura y, sobre todo, jamás fue una alternativa real para la selección mayor de Ecuador.
En Perú, Vélez encontró estabilidad. Universidad César Vallejo primero y Universitario de Deportes después le ofrecieron minutos, responsabilidad y un rol claro dentro del equipo. Con el paso de las temporadas, el volante dejó de ser una apuesta para convertirse en un jugador confiable, capaz de ordenar el juego, generar ventajas en campo rival y asumir liderazgo desde la mitad de la cancha.
Su llegada a Alianza Lima, uno de los clubes más grandes del país, lo colocó bajo una lupa distinta. En pocas semanas, Vélez fue una pieza importante en la elaboración ofensiva, siendo el resultado de un proceso sostenido.
Con la selección peruana iniciando un proceso de reconstrucción tras quedar fuera del último Mundial, el nuevo cuerpo técnico de Mano Menezes, empezó a ampliar el abanico de opciones. En esa búsqueda, el nombre de Jairo Vélez surgió como una alternativa, un futbolista ya adaptado al medio local, en plena vigencia y con conocimiento del campeonato, la opción está presente el desarrollo se lo conocerá próximamente.










