FICHAJE
Nilson Angulo cambia de camiseta y da el paso más grande de su carrera. Deja Bélgica y llega a Inglaterra, un destino que exige responsabilidad y visión de crecimiento. El extremo ecuatoriano pone fin a su etapa en el Anderlecht tras un año de buenos números, su talento fue expuesto.

No fue una estrella ni un jugador de titulares permanentes en portadas europeas, pero sí un futbolista confiable, vertical y con margen de crecimiento. En un club histórico, Angulo encontró continuidad y nivel en ascenso. Ese rendimiento despertó interés. Durante semanas, su nombre circuló en despachos de ligas mayores y el club belga intentó capitalizarlo al máximo. La valoración inicial fue ambiciosa, como si el Anderlecht quisiera marcar territorio en un mercado que suele subestimar a los futbolistas latinoamericanos que no pertenecen al eje mediático.
El precio se ajustó a las expectativas y la salida se concretó por una cifra considerable y que incluso dejó unos cuantos millones de dólares a LDU. Su destino es el Sunderland, equipo que compite en la Premier League y que acudió al mercado para cubrir la salida de una de sus piezas ofensivas, el ecuatoriano no llega a un proyecto diseñado alrededor de su perfil, sino a un plantel que necesita respuestas rápidas. El talento, por sí solo, no garantiza nada.
La historia está llena de futbolistas sudamericanos que dieron el salto demasiado pronto y terminaron diluyéndose entre cesiones y suplencias. Angulo se suma a una camada que ya pisa fuerte en Inglaterra y que ha cambiado la percepción del futbolista tricolor en el exterior.










