FICHAJE
Darío Benedetto ya llegó a Guayaquil para sumarse al plantel de Barcelona SC que conduce César Farías, quien optó por la necesidad de experiencia internacional. El delantero argentino, curtido en escenarios de alta presión, llega a uno de los grandes del país con la misión de aportar goles, liderazgo y presencia ofensiva en una temporada de reivindicación.

Antes de subirse al avión, el “Pipa” Benedetto dijo que el desafío lo seduce. Sus primeras palabras fueron con entusiasmo y, al mismo tiempo, conciencia del reto. No es un fichaje más, Barcelona viene de replantear su estructura económica, ajustando el presupuesto y apostando a un armado más medido. David Álvarez decidió contener el gasto, el nombre de Benedetto parecía, en un inicio, incompatible con la nueva línea financiera del club. Sin embargo, el cuerpo técnico entendió que el plantel necesitaba algo que no se consigue fácilmente, jerarquía probada en el área rival.
Ahí aparece el ex Boca Juniors, Olimpia, América y Olympique de Marsella, un delantero que sabe lo que es convivir con la presión y responder. La relación previa con César Farías fue un factor determinante. Ambos se conocen de su etapa en el fútbol mexicano y ese vínculo de confianza allanó el camino. Farías, explicó públicamente que su rol fue transmitir una necesidad futbolística, no forzar una contratación, Benedetto no llega como un capricho, sino como una pieza pensada para elevar el techo competitivo del equipo.
Barcelona necesita un delantero que ocupe centrales, que conviva bien con la exigencia de partidos cerrados y que asuma responsabilidades, tanto en el torneo local como en el plano internacional. La Copa Libertadores aparece como uno de los grandes escenarios donde el argentino deberá justificar su contratación, además de compromisos mediáticos y deportivos que ponen al club en la vitrina continental.










