CIUDAD
Alrededor de 200 moradores de la comunidad Shanaycún, perteneciente a la parroquia Pungalá del cantón Riobamba, cuentan ahora con un servicio eléctrico más seguro y eficiente, tras la ejecución de un proyecto de mejoramiento de redes y alumbrado público impulsado por el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Ambiente y Energía y la Empresa Eléctrica Riobamba S.A. (EERSA), con una inversión que supera los 74 mil dólares.

La intervención incluyó la modernización integral de la infraestructura eléctrica del sector, mediante la colocación de 70 postes, la instalación de 57 luminarias LED, 46 nuevos medidores, cuatro transformadores y cerca de 4,9 kilómetros de tendido eléctrico, acciones que permiten garantizar un suministro continuo y de calidad para la población.
Este proyecto representa un avance significativo para la comunidad, ya que contribuye a mejorar la seguridad en los espacios públicos y facilita el desarrollo de actividades productivas, fortaleciendo así la economía local y el bienestar de las familias.
El gerente de la Empresa Eléctrica Riobamba S.A., Tony Coronel, señaló que estas obras forman parte de la política institucional orientada a ampliar la cobertura y mejorar la calidad del servicio eléctrico, con especial énfasis en las zonas rurales de la provincia de Chimborazo. Agregó que el acceso a energía confiable es un factor clave para impulsar el desarrollo social y económico de las comunidades.
Coronel también resaltó que el uso de tecnología LED en el alumbrado público responde a los programas de eficiencia energética promovidos por el Gobierno Nacional, los cuales buscan optimizar el consumo eléctrico y fomentar prácticas sostenibles en la gestión de los servicios básicos. Los resultados del proyecto ya se reflejan en la vida cotidiana de los habitantes. Luis Agualsaca, residente del sector, comentó que antes de la ejecución de estas obras su emprendimiento lácteo se veía afectado por la inestabilidad del servicio eléctrico. “Con la nueva red la energía es estable, lo que me permitió poner en funcionamiento el caldero y el cuarto frío. Ahora producimos cerca de 300 quesos al día”, expresó.
Con una infraestructura moderna, eficiente y sostenible, la obra no solo garantiza un suministro eléctrico seguro, sino que también impulsa la productividad, fortalece la economía local y mejora la calidad de vida de más de 200 habitantes, evidenciando el impacto directo de la inversión pública en el desarrollo comunitario.










