TRASPASO
La salida de Bryan Ramírez de Liga Deportiva Universitaria es una despedida que interpela al club, a su proyecto deportivo y a una dirigencia que dejar ir a uno de los futbolistas que mejor nivel mostró en 2025. Una carta breve, sobria y de gratitud, sin reproches. Un texto correcto, que habla bien del jugador, pero que también deja entrever, por omisión, una historia que pudo tener otro final.

Cuando un futbolista en el mejor año de su carrera se va, el análisis no puede quedarse solo en el agradecimiento. Ramírez fue figura, desequilibrio, regularidad en un plantel que, por momentos, adoleció justamente de eso. En 49 partidos disputados durante la temporada, aportó siete goles y seis asistencias, números que no siempre cuentan toda la historia, pero que en su caso ayudan a dimensionar su nivel, fue uno de los pocos capaces de romper partidos cerrados, de sostener la intensidad cuando el equipo se quedaba sin ideas y de asumir responsabilidades en escenarios de exigencia.
Su rendimiento en la Copa Libertadores lo confirmó en ese escalón. Ante rivales como Botafogo y São Paulo, Ramírez respondió con personalidad, atrevimiento y jerarquía. No se escondió, no se achicó, mostró que estaba listo para competir a otro nivel y que su crecimiento ya no era una promesa, sino una realidad.
No por casualidad apareció en el radar de la Selección ecuatoriana bajo la mirada de Sebastián Beccacece, aunque el debut aún haya quedado pendiente, su traspaso al FC Cincinnati de la Major League Soccer deja réditos económicos para LDU, se habla de millones de dólares por el 60% de su pase, el cuadro albo mantiene el 40% para una futura venta.
La carta de despedida, en la que Ramírez habla de “defender el club de mis sueños con profesionalismo y respeto”, suena a un cierre digno, agradecido con directivos, cuerpos técnicos, compañeros, trabajadores del club y a una hinchada exigente, que lo empujó a dar siempre un poco más en Casa Blanca. No hay reclamos, no hay reproches, solo satisfacción por su crecimiento vistiendo la camiseta del equipo más exitoso del Ecuador.










