La depresión avanza en silencio y enciende las alertas de la salud pública

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SALUD

La depresión no siempre se manifiesta con gritos de auxilio, Muchas veces se instala en silencio, avanza lentamente y transforma la vida de quienes la padecen sin dejar huellas visibles. En Ecuador, esta realidad ha dejado de ser un tema privado para convertirse en una preocupación pública de gran impacto social. En el marco del Día Mundial contra la Depresión, que se conmemora cada 13 de enero, el Estado impulsa nuevas políticas mientras provincias como Chimborazo enfrentan de cerca una problemática que atraviesa hogares, aulas y espacios de trabajo.

El Hospital General Riobamba registra a la depresión entre las principales causas de atención en el área de salud mental.

La (OMS) advierte que más de 280 millones de personas en el mundo viven con depresión, una condición que afecta el estado de ánimo, el pensamiento y el comportamiento, y que se posiciona entre las principales causas de discapacidad a nivel global. En los casos más graves, se convierte en un factor de riesgo determinante para el suicidio. Estas cifras, que podrían parecer lejanas, encuentran un reflejo preocupante en la realidad ecuatoriana.

Durante 2025, Ecuador registró más de 1,2 millones de atenciones en salud mental, de las cuales 146.190 estuvieron relacionadas con cuadros depresivos. La depresión se ubicó, así como el segundo motivo de consulta, después de la ansiedad, con una incidencia significativa en niñas, niños, adolescentes y jóvenes, un grupo etario especialmente vulnerable por los cambios sociales, económicos y tecnológicos que marcan la actualidad.

Ante este panorama, el Gobierno Nacional ha planteado un giro en el abordaje de la salud mental, reconociéndola como un eje estratégico de la política pública. En el marco de la conmemoración mundial, el Ministerio de Salud Pública (MSP), junto con la Vicepresidencia de la República, liderada por María José Pinto, impulsó la firma del Pacto Nacional por la Salud Mental y la implementación de la Política Nacional de Salud Mental 2025-2030. El Pacto Nacional por la Salud Mental no se limita a una declaración simbólica. Con el respaldo técnico de organismos internacionales, esta iniciativa busca consolidar la salud mental como una política de Estado prioritaria, capaz de trascender gobiernos y coyunturas políticas. En su construcción participaron 38 representantes de instituciones públicas, academia, organizaciones no gubernamentales, especialistas en salud mental, autoridades locales y actores del Estado, reflejando un enfoque de corresponsabilidad social.

En Chimborazo, la depresión se ha convertido en una problemática recurrente en los servicios de salud. En el Hospital General Riobamba, el área de salud mental registra a esta afección entre las principales causas de atención, por lo que el equipo especializado brinda acompañamiento integral a los pacientes, promueve el apoyo emocional y garantiza el seguimiento de los tratamientos, bajo un enfoque humano y continuo. A nivel nacional, el Ministerio de Salud Pública ha fortalecido la atención especializada mediante la actualización de los Servicios Ambulatorios Intensivos (SAI) y los Centros Especializados en el Tratamiento a Personas con Consumo Problemático de Alcohol y otras Drogas (CETAD), con una inversión de USD 4,9 millones, orientada a ampliar la cobertura, reducir brechas de atención y consolidar la salud mental como una prioridad del sistema de salud.

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