SENTENCIA
Tras varios meses de investigación y audiencias, la justicia cerró un caso en la provincia, donde el Tribunal de Garantías Penales de Chimborazo dictó sentencia contra Gina M., a quien declaró culpable del delito de asesinato y condenó a 26 años de privación de libertad por la muerte de su esposo, resolución adoptada el 5 de enero. El fallo cerró un proceso penal que permitió esclarecer los hechos ocurridos en una vivienda del sector Santa Anita, al sur de Riobamba, donde una discusión doméstica derivó en un desenlace fatal.

Durante la audiencia de juicio, el Tribunal analizó los elementos probatorios presentados por la Fiscalía de Personas y Garantías, los cuales fueron considerados suficientes para establecer la responsabilidad penal de la acusada en calidad de autora directa. Entre las pruebas constaron el acta de levantamiento del cadáver, el certificado de defunción, los partes informativos y de detención elaborados por la Policía Nacional, así como las versiones de los agentes aprehensores y el testimonio de un testigo presencial. Estos elementos permitieron determinar que la causa de la muerte fue una herida provocada con arma blanca en la región torácica.
Con base en estos antecedentes, los jueces concluyeron que el hecho se enmarcó en el delito de asesinato, tipificado en el artículo 140 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que sanciona este delito con penas de entre 26 y 30 años de prisión. La investigación se inició la madrugada del lunes 7 de abril de 2025, luego de que el ECU 9-1-1 recibiera una alerta por un hecho violento al interior de un domicilio del sector Santa Anita. Al llegar al lugar, personal de la Policía Nacional encontró a la víctima sin signos vitales.
De acuerdo con la reconstrucción fiscal, la pareja había regresado a su vivienda tras asistir a una reunión social. En el interior del inmueble se produjo una discusión que escaló progresivamente de lo verbal a la violencia física. Según la versión incorporada al proceso, rendida por el hijo de la pareja un niño de ocho años, el conflicto se originó por un objeto doméstico. Los reclamos derivaron en insultos y forcejeos, hasta que, en medio del altercado, la mujer tomó un cuchillo y atacó a su esposo.
La herida, localizada en el pecho, resultó mortal. Familiares cercanos intentaron auxiliar a la víctima y solicitaron ayuda de emergencia; sin embargo, el joven falleció antes de recibir atención médica. Tras el hecho, los uniformados realizaron el levantamiento del cadáver, aseguraron la escena y procedieron a la aprehensión de la presunta responsable, quien fue puesta a órdenes de la Fiscalía para el inicio del proceso penal.
Con la sentencia emitida el 5 de enero, el Tribunal de Garantías Penales de Chimborazo dio por concluido un proceso judicial que se extendió por varios meses y que estuvo marcado por una intensa etapa investigativa y probatoria. La condena de 26 años de privación de libertad impuesta a la procesada corresponde al mínimo establecido en el Código Orgánico Integral Penal para el delito de asesinato, sanción que fue determinada tras el análisis de las circunstancias, agravantes y atenuantes expuestas durante el desarrollo del juicio.










